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Sin árbitros no hay juego

Los/as árbitros forman parte del mundo del fútbol como un elemento más de este deporte, al igual que los/as jugadores, el cuerpo técnico, el campo de juego, los vestuarios, etc. Y como tal merece ser respetado por todos/as, tanto pequeños/as y mayores, ya sea dentro o fuera del terreno de juego.

El rol del árbitro

Estas personas juegan un papel dentro de la formación y educación que ofrece este deporte (y cualquier otra disciplina deportiva donde se cuente con esta figura). No son solo los encargados de mantener un orden dentro del campo o que se sigan las pautas establecidas, sino que complementan la tarea de formación de entrenadores y familias.

Cuando los/as niños/as deciden adentrarse en el mundo del fútbol, establecemos como uno de los objetivos prioritario el respeto, tanto por sus iguales como por los adultos.

Nuestro papel como adultos

En las categoría base, los adultos tenemos un papel muy importante como modelos a imitar. El respeto hacia esta pieza clave del fútbol, los/as árbitros, debe empezar desde los banquillos (entrenadores, delegados y demás cuerpo técnico) y los familiares, ya que sus acciones, servirán como modelo de actuación para los más jóvenes. En estas edades, donde la formación es lo más importante dejando los resultados en un segundo plano, debemos aprender que nadie es perfecto.

Al igual que los entrenadores, con los planteamientos tácticos, o los jugadores, con sus acciones dentro del terreno de juego, los árbitros pueden tomar decisiones erróneas que influyen en el resultado de un partido. Todas estas acciones, tanto del cuerpo técnico como de jugadores/a y de colegiados, pueden traer consigo algo que nos acompaña como seres humanos que somos,  los errores.

Aceptación y comprensión

No es fácil aceptar estas situaciones, muchas veces marcadas como “injustas”, pero por encima de nuestras opiniones, hemos de pensar que igual que no le gritamos nuestro/a hijo/a por fallar un pase claro o un gol a puerta vacía, no debemos hacer lo mismo o dudar de las decisiones de un árbitro. Es en esos momentos cuando debemos demostrar nuestra empatía y el saber ponernos en la piel del otro para no cometer errores que pueden resultar desafortunados o negativos a la hora de disfrutar de algo tan bonito como es el deporte en equipo, en este caso el fútbol.

No podemos ver la decisión arbitral como algo negativo, sino como un aspecto dentro del proceso de desarrollo, de formación y de adquisiciones donde se encuentran tanto jugadores/as, como entrenadores/as y árbitros, independientemente de la categoría en la que se encuentren.